Etiquetas

….no ha amanecido y ya hay 32 grados. En mi casa, cerrada por todas partes, acaba entrando el calor y parece difícil sacarlo. Ya estamos a 26 grados. Pienso en la brisa fresca del mar y en los fiordos de Noruega. El curioso el calor, cuando llega lo ocupa todo, y no deja ni un solo milímetro para el pensamiento alternativo.

 

El poeta de hoy es Dereck Walcott. Un poeta de las Antillas, nacido en 1930 en Sta Lucia. Estudió en Jamaica, se trasladó a Trinidad y Tobago y acabó trabajando y viviendo en Harvard (y Boston). En 1992 recibió elPremio NObel de LIteratura. Ha escrito poesía y teatro sobre todo.
HAS OLVIDADO EL CALOR

Has olvidado el calor. Podría venir ardiendo de una cerca de zinc.

Ni siquiera las palmeras de la orilla del mar se agitan en paz.

El Imperio se mofa de todos los pensamientos en futuro.

Sólo los bajíos de este océano interior murmuran

versos de otro mar, al que éste recuerda-

mitos de islas análogas de olivo y mirto,

el sueño del Golfo adormilado. Aunque sus templos,

bloques blancos contra el verde, sean hoteles, y sus pórticos

centros comerciales, con el tiempo harán buenas ruinas;

por lo tanto ¿qué más da si la mano del Imperio es tan lenta como

una tortuga firmando el oleaje en lo que se refiere a tratados?

El genio llegará a contradecir la historia,

y está ahí en sus cuerpos tostados, en las olivas de los ojos,

como cuando los chulos de la Atenas demótica entretejieron el caos

de Asia, y las chicas de las aldeas de estacas, putas teñidas de alheña,

eran las hetairas. La marea vespertina baja, y el hedor

de imperios ulteriores -alzándose de bayas que orlan

los dobladillos de tiranos y playas- alcanza un tribunal

donde las nubes descienden sus escalones como senados que pasan,

no diferentes de cuando, bajo hojas de mirto que canturrean,

compartieron una sombra, el poeta y el asesino.

Anuncios